Nolvadex pertenece a los moduladores selectivos de los receptores de estrógeno (SERM). Su mecanismo consiste en bloquear la acción de los estrógenos (hormonas sexuales femeninas) en el tejido mamario, evitando que estimulen el crecimiento de células cancerosas dependientes de estas hormonas.
A nivel molecular, el tamoxifeno se une a los receptores de estrógeno en las células, impidiendo que los estrógenos naturales lo hagan y frenen así la proliferación tumoral. Sin embargo, en otros tejidos (hueso, endometrio) puede comportarse como un agonista parcial, es decir, imitar la acción estrogénica (lo que explica algunos de sus efectos secundarios).
Metáfora sencilla: Imagina que el estrógeno es una llave que abre la puerta del crecimiento celular en la mama. Nolvadex ocupa la cerradura, dejando la puerta cerrada para el estrógeno y bloqueando ese crecimiento.
Este mecanismo ha sido validado en múltiples estudios clínicos recientes (ver referencias), situando a Nolvadex como tratamiento estándar en cáncer de mama hormonosensible.
